Maldita suerte.


Les cuento.

Yo. De familia paupérrima con un padre mitómano y una madre ignorante.
Se ponen a tirar y traen al mundo 2 creaturas.
Sufren. Mi Madre cae inválida y la mierda de mi padre la deja como inepta y desauciada.
Crecen entre una hecatombe de condicón social clasista y deprimente.
Mi hermano rechazado por mi Papá y yo rechazado por la nueva familia de mi Papá.
Él nos saca de la miseria y nos lleva a vivir con él, pero la miseria es la más alta con el rechazo de la new family.
Crecemos con desobediencia. Mi padre se deshace de mi hermano y yo sigo peleando por vivir. Nadie me escucha, nadie me entiende, nadie me conoce.
Mi padre ignora el nuevo rechazo ya que proliferó la familia y ahora nos cuentan y gritan: ocho! El ocho es mi número favorito.
Ellos me odian, odian que haya llegado a su vida y que tenga una madre inservible e inepta. Pero estuve a pie de ca#ón, callado e ignorado. Sólo conmigo y con nadie. A veces reía, a veces lloraba, a veces ni pensaba.
No entendía nada. Sólo quería estar y no entiendo porque estuve.
Ahora tengo 12 y me gustan los hombres. Otro problema, otro dilema, otro criterio más para suicidarme. Nadie lo sabe, nadie lo supo. Siempre callado.
Pero me entero de algo importante, mi hermano también sufre del infortunio, pero lo habla claro y el rechazo de parte de los Rotjes fue mayor. Ignorado.
Yo: Callado. Paciente, sigo la vida y pienso en una estategia. Ahora tengo 18, me libero, trabajo y me creo como humanista. Ya tengo la estrategia de primer grado y ya ejecutado.
No tenía las herramientas, pero lo hice. Soy libre, trabajo, genero dinero, soy un agente económico, me administro y reuno para la uni...
La Central no me acepta y esta es la última vez que le jalo bolas a las casas que supera las sombras. Pura mierda.
Mi meta es ser artista y expresar. Descubro el Teatro. Lo máximo. Ingreso a la Santa María. Otra tierra, otro mundo. Mi hermano no tiene dinero para comprarse unos pantalones.
Me mudo con mi madre. Ella ha cambiado. Ya no me soba la cabeza y su ánimo apesta.
Me revelo. La grité muy fuerte. Los hermanos de ellas son adictos y se meten la piedra frente al lava mano. Huele feo. Grita mi abuela. Insultos, maldiciones y confrontaciones. Sigo callado. Observo. Ese trauma duró mucho... 7 a#os. Es difícil. El Teatro, la universidad, edgar Allan Poe, Bertold Brecht y Carlos Giménez cambiaron mi vida. Me excito cuando veo a un hombre. Me gusta. Descubro el mundo. Me decepciono, me enamoro, me decepciono otra vez y lo último sigue siendo así. Me creo como nuevo ser humano. Mi Papá está orgulloso de mi y la familia se une. No entiendo. Pero es mejor llevarlo así. Caerán. Lo juro.
Mi madre sigue insoportable. Es bipolar, pobrecita. Pero la odio igual. La maldigo cuando me dice estupideces. Eso seguirá hasta que muera. También se lo deseo.
La situación es un caos. veo el mundo desde otra perspectiva. Empiezo a odiar al espectro social. Empiezo a amargarme con la rutina. Mi promedio de la universidad es muy alto. Me rechazaron un beca. Lloré. Pero le sigo echando un camión.
Me vuelvo más culto, ético y vanguardista, pero todo se derrumba cuando llego al hogar.
Maldición!
Mi padre dice que me ama. Estoy corto para pagar el semestre. Me ayuda pero se siente comprometido. Nunca debí decir que me ayudara.
La gente en la calle me mira como loco.
La gente me llama loco, pero todavíoa no se ha demostrado si la locura es o no la inteligencia más alta.
Mi estilo de vestir cambia. Amo lo trendy. Mi padre me llama extra#o e irreverente. Le exigí que no se metiera. Ya no lo hace. Gracias a Björk. Empiezo amar la estética del arte. La amará por siempre. A veces me siento solo, pero es momentáneo. Con mi padre sigo siendo callado. En la calle estrovertido.
A mi hermano le detectan sífilis. Es desatado. Peos tra peos. Mi madre sigue siendo imbécil.
Estalla la hecatombe. Mi madre me pide que no me eche desodorante cerca porque se va a morir de tétanos (incoherencia, pues) La maldigo nuevamente. Y la magna sorpresa, mi hermano se mete y es lo peor que pudo haber hecho en su vida. La co#aza no fue normal. Llevo hasta en la cédula. Gritos, rasgu#os, mordidas, sangre, maldiciones, vecinos chismeando, maldiciones, maldiciones y maldiciones.
Me corriendo de casa. No sé que hacer. Creo que odio mi vida y los que me rodean (Familia)


No soy emo!


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