El Eco de los Ciruelos


El Eco de los Ciruelos.

Crítica por: Felipe Rotjes.

Espectáculo con un argumento no muy bien definido, pero llevado a una puesta en escena totalmente activa. Genera una trascendencia con el espectador, dando énfasis en la premisa de entrada con el rompimiento de la cuarta pared; una performance que trata que la audiencia se compenetre con el espectáculo. A simple vista se pudo observar una producción, en contextos generales, muy bien distribuida a nivel de escenografìa, vestuario, dirección (Audiovisual, artística y técnica). En Venezuela los directores eligen a sus productores; seguramente, Issa, no es la excepción. En ambiente tipo Cabaret ambiguo, subleva la presencia de una escenografìa pobre en percepción de lo que se desea mostrar como ambiente de festín y lujuria (Puede ser una definición convencional de la imagen de un cabaret). El tango es utilizado como la mùsica de prominencia en la puesta en escena. A nivel de logística, no hubo mucha organización en ese aspecto; el espectador estuvo mucho tiempo observando la obra desde un asiento totalmente incómodo y difícil de estar en contacto con todo el arte representado en escena. Es evidente que toda la audiencia se enfrascaba con lo bonito y bello de lo superficial de la obra; pero... va màs allà. Bertold Brecht engloba el distanciamiento, mucho màs que el expresionismo, objetando, en contextos generales, la atracción de su sipnosis de todas las obras y poemas escritos y llevados a escena con otra expresión física, tratando de pasar por alto lo que realmente se define, pero que, de una u otra forma, se describe.

Es satisfactorio observar a un grupo multidisciplinario manejando una producción tan difícil y llevar la batuta de este gran trabajo. Aplausos a los artistas que con esmero y convicción, mejor definido como pasión, que lograron su grandìsima responsabilidad de cabalgar en esta bonita propuesta, maniobrando trabajo y concentración.

La mùsica y los efectos audiovisuales es una opción que se tiene que trabajar con mucho cuidado. A mi parecer la banda que estuvo presente, vale màs que alguna otra circunstancia presentada en la producción. Ellos eran lo que llevaban al espectador a sumergirse en ese mundo de caos, distorsionado por la actitud teatral del actor y de un sentimiento que no tiene que ver con lo dicho. Lo audiovisual me pareció un trabajo muy creativo. No es muy convencional utilizar audiovisual en las tablas, pero actualmente se ha puesto de moda. La edición en la pantalla estuvo magistral. Esa unificación del actor e imágenes de lo que, por razones obvias se dice, constituye un material considerable para dar un entender màs sincero del objetivo de Issa o de igual manera de Bretch.

Considero que la puesta la iluminación pudiese estar mejor al ubicar al intérprete en escena. Hubo un momento en donde aparece Simona cantando una introducciòn de Kurt Weill y pasa totalmente desapercibida. A mi entender se debe dar énfasis en los detalles especiales como el ingreso de un personaje de importantísima repercusión en este espectáculo.

Al hablar de simbología presente en escena, para mi es muy difícil dar un comentario lógico, critico y en contexto, porque no manejo la información necesario de aludir esos detalle; Pero, si hago mis refutas. La simbología màs controversial, a mi parecer, es la maleta con la lámpara de color rojo. Me pareció que después de todo el caos representado en el transcurso de la obra, contextualizando lo bonito del distanciamiento, objeta un viaje de iluminación a esperanza, ò simboliza el exilio sufrido por Bretch en su pase por esta vida.

“La primera mirada por la ventana al despertarse...” ¡Acertijos!, considero que la simbología del Eco De Los Ciruelos, para mi se a convertido en acertijos. Quizás, debería leer e investigar un poco màs de semiótica o del arte vanguardista, para dar una mejor opinión de caso. Por ahora, es recomendable callar y tratar comprender; seguiré yendo a ver y detallar cada una de esas cualidades escénica que puedan ser vanas o necesarias para mi mayor comprensión.

A nivel de vestuario y maquillaje, enmarca un trabajo, para mí, el màs difícil de toda la producción. Considero que una representación superficial y externa que el actor debería tener, es como la carta de presentación hacia la audiencia de lo que trato de hacer o de lo que se trata de presentar. Imagino como pudo ser el trabajo de esas personas. Soy tan apasionado del teatro que me provocaba pararme de mi silla y tratar hacer lo que màs me excita y me hace feliz: actuar. Pensaba como me vería o que papel desempeñaría en la puesta. Me imagino los ensayos, los problemas de montar la producción, a la sincronización y secuencias de salidas de personajes, los dìas malos, los dìas buenos; me imagino hasta lo que piensa Issa después de ver esta hermosura de Teatro. (Ya basta de mi ego)

Impredecible, frustrante, alocado y estereotipado... Son las frases màs bizarras que quedaría para este espectáculo. Es considerado como uno de los mejores en estos momentos a nivel de Danza, Teatro y mùsica. Confecciona una gama artística enmarcada en la condición general de un espectáculo transitorio que a su vez innova una ruptura hecha vida de caos, capitalismo, autoritarismo e inmoralidad.

Creo que me sentiría totalmente identificado con esta presentación. Es cierto, el hombre es relativo.

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